

Emily DiDonato
Modelo, mamá, emprendedora
El capítulo sigue abierto
Emily pasó su carrera siendo la visión de alguien más: modelo, camaleón, recipiente de los sueños ajenos. Ahora, con ocho meses de embarazo de su tercer hijo y construyendo algo propio, está aprendiendo lo que significa elegir su propio camino. Todo empieza, dice ella, con el sueño.
Hay una versión de Emily DiDonato que el mundo memorizó: el editorial de Glamour, las campañas de Maybelline a lo largo de 13 años, su cara en Times Square a los 17 años, todavía en la preparatoria, junto a Christy Turlington en el rodaje comercial más importante de su vida. Esa versión era real, solo que no era toda la historia.
"Siempre supe que quería una vida más grande que la que me tocó", dice. Creció en el norte de Nueva York, hija de un bombero de la ciudad y una mamá dedicada al hogar. No tenía un plan, tenía una corazonada, y aunque parecen lo mismo, no lo son: buena parte de su vida adulta la ha pasado aprendiendo esa diferencia.
